🦐GAMBAS AL AJILLO – Receta (fácil) y buenísima

¿Cuáles son las mejores tapas? Esa simple pregunta puede generar horas y horas de discusión. Cada uno, con sus fundamentos, podrá decir que la mejor tapa es esta que se come allá o aquella que probé en aquel sitio.

En mi caso, como ser humano que soy, estoy lleno de contradicciones. ¿Por qué? Bueno, detesto el ajo. Normalmente me cae mal o al menos eso digo, pero puedo saltar a comerme una cazuela entera de gambas al ajillo.

Tanta es la afición por esta tapa que aprendí a hacerla y nunca falta una excusa para prepararla en casa.

Realmente soy aficionado a las gambas. En vinagretas, con un chorrito de limón o a la plancha están buenísimas. Pero las gambas al ajillo se llevan todo mi aprecio.

Una receta rápida, muy fácil de preparar y especialmente rica, ideal para cualquier momento.

Ingredientes

  • 500 g de gambas peladas
  • 4 dientes de ajo
  • Vino blanco
  • Aceite de oliva
  • Sal

Como se preparan Gambas al Ajillo

Preparación de gambas

Preferiblemente compra gambas frescas en el mercado y si tienes confianza con el pescadero, pide que las deje bien límpias. El sabrá hacer lo necesario para dejarlas listas para la plancha.

Al llevar a casa, las metes debajo el agua corriente para eliminar todo rastro de la pelada.

En un cuenco limpio, coloca las gambas, cúbrelas con agua corriente. Añade un poco de vino blanco y las dejas reposar, al menos, por dos horas.

Transcurrido el tiempo, sácalas del agua y colócalas sobre papel absorbente para eliminar el exceso de líquido.

En una cazuela de barro, para darle todo el aire de tapas de bar, cocinamos el ajo fileteado en un chorro de aceite de oliva.

Cuando el ajo comience a cambiar de color, cuando comiencen a tener un dorado perfecto, es momento de sacar el ajo del aceite.

Inmediatamente, colocar las gambas –muy bien escurridas– en el aceite saborizado con el ajo.

Sacarlas del fuego cuando comiencen a tomar un color rojizo. No debemos cocinarlas más de lo necesario o quedarán gomosas.

Algunos aconsejan agregar un poco del caldo donde estuvieron remojando las gambas. Así se potenciará el sabor del aderezo al ajillo que caracteriza a esta receta.

Emplatado y Presentación

Emplatado de gambas

Emplatar esta tapa es muy sencillo. Solamente coloca en la mesa, aún estando muy caliente, el cuenco de barro con las gambas al ajillo.

Una buena idea es colocar algunas rebanadas de pan de corteza dura para acompañar con el ajo.

Además, a modo de adorno, puedes colocar un poco de perejil picado muy menudo.

Consejos

Consejos para preparar gambas

Aunque las gambas congeladas siempre nos sacarán de apuros, para esta preparación, prefiero utilizar gambas frescas. El sabor es insuperable.

También deben ser gambas de tamaño medio o grande. Si lo único que consigues son gambas pequeñitas, una opción será utilizar langostinos. Quedará igual de bien.

Si quieres darle un toque picante, al momento de sofreír los ajos, añade una guindilla de cayena en el aceite. Con un poco de tiempo, conseguirás un toque de picante agradable a cualquier comensal.

🥓Lacón a la Gallega [Receta fácil]

La selecta oferta gastronómica española es muy rica. Tenemos platos característicos de cada región. Ensaladas, vinagretas, jamones, tortillas de patatas, platos muy elaborados, platos sencillos.

En cuanto a los ingredientes que usamos, muchos son sello de nuestra cocina: cerdo en variadas presentaciones, aceite de oliva, azafrán, pimentón de la Vera, mariscos, quesos y vinos; son algunos de ellos.

Hoy os contaré sobre una receta fácil de preparar. Proveniente de Galicia. ¡No! No es empanada. Os traigo: Lacón a la gallega.

El lacón es producto del cerdo. Siendo todavía lechón, las patas delanteras del animal se someten a un proceso de curación durante unos 35 días. Se obtiene una proteína de suave aroma y ligeramente salada.

Ingredientes


  • 200 g de lacón gallego
  • 400 g de patatas
  • Pimentón dulce y picante
  • Sal
  • Aceite de oliva extra virgen

Cómo se prepara el lacón a la gallega


La preparación de este plato es muy sencilla. No os tomará más de 20 minutos.

Iniciamos, como si fuéramos a hacer un puré, pelamos todas las patatas.

Patatas peladas

Es recomendable que las pongáis en remojo hasta que las uséis para evitar su oxidación.

En una olla profunda, pon a hervir agua.

Olla con agua hirviendo

Cuando el agua rompa a hervir, agrega sal y las patatas. Deben cocinarse durante 15 a 20 minutos.

Transcurrido el tiempo, saca las patatas y colócalas en un colador. Permite que se enfríen un poco antes de continuar con la preparación.

Cortar las patatas en rodajas y colócalas, formando un espiral, en un plato llano.

Patatas cortadas en rodajas

Sobre el espiral de patatas, rocía aceite de oliva y sal al gusto.

Coloca el lacón encima de las patatas. Agrega aceite de oliva, sal y pimentón al gusto.

Ahí está. Un plato repleto de sabor, de preparación sencilla y muy rápida.

Trucos y consejos


El lacón que se utiliza en esta receta es el que podéis encontrar en cualquier supermercado. Cortado a cuchillo, sin muchas complicaciones.
Antes de colocar el lacón sobre las patatas es recomendable darles un golpe de calor.
Algunas personas lo hacen metiendo el lacón unos segundos al microondas. Esta técnica podría secar la carne. Por eso no la utilizamos.
Os recomiendo que lo hagáis en una sartén caliente, a fuego medio. Colocáis el lacón unos segundos por cada lado y estará listo.
Una de las dudas frecuentes en las recetas que involucran patatas es cómo saber cuándo está lista.
¡Es muy fácil! Estando en el agua, introduce un cuchillo en la patata. Si entre sin ofrecer resistencia, la patata está cocida.
Hasta acá la receta de hoy. Una receta para hacer en casa que nos encanta. Esperamos que sea de su agrado y sus comentarios contándonos cómo les quedó.

Receta (fácil) de Croquetas de 🍗Pollo caseras

Cada día nuestra conciencia nos invita a aprovechar al máximo los alimentos y a no perder nada de nada. No hablamos de usar el aceite de la freidora una y otra vez… Estamos hablando de hacer unas riquísimas croquetas de pollo aprovechando lo que nos ha sobrado de los banquetes de navidad por ejemplo.

Después de una fiesta o una gran cena en casa, es común que os queden sobras. Un poco de esto, otro poco de aquello, se acumula indefinidamente en la nevera.

Muchas veces no sabéis que uso darles. Para ayudaros a decidir, os traemos una receta de esas que llaman «aprovechadoras».

Vamos a preparar unas croquetas de pollo exquisitas.

Las croquetas de pollo, como casi todas las recetas de pollo, gozan de un sinfín de fanáticos.

Grandes y chicos las degustan con pasión, son perfectas para una noche de tapas e incluso para lanzaros un maratón de series o pelis en casa.

Ingredientes


Pollo para hacer croquetas

Los ingredientes que vais a utilizar para esta receta de croquetas los debéis separar en tres grupos: Lo necesario para hacer la bechamel, luego el relleno y por último el rebozado.

Salsa bechamel

  • 40 g harina
  • 1/2 litro de leche
  • 40 g mantequilla o margarina

Relleno de pollo

  • 2 tazas de pollo asado
  • Perejil fresco
  • Cebolleta fresca
  • Pimienta
  • Sal
  • Nuez moscada

Para rebozar y freír

  • Huevo batido
  • Harina de trigo
  • Pan rallado
  • Aceite de oliva o girasol

 

Preparación de croquetas de pollo


Picamos la cebolleta en cuadritos muy pequeños y la sofreímos, con un chorrito de aceite, en una sartén a fuego medio.

¿Cuándo está lista la cebolleta? Cuando veáis que está transparente.

Corta el pollo en trozos, también podéis desmecharlo, y lo agregáis a la sartén con la cebolleta.

Agrega sal y pimienta al gusto. El toque especial, pero, podéis darlo con una pizca de nuez moscada.

Sofríe durante unos 10 minutos. Retirar del fuego y reservar. ¡No lavéis la sartén todavía!

echar leche para la bechamel

En una olla profunda, hierve la leche. Una vez rompa a hervir, retírala del fuego y resérvala. Si se le crea nata, elimínala antes de usarla en el próximo paso.

Usando la misma sartén donde preparaste el pollo, agrega la mantequilla o margarina. Remueve hasta que se derrita.

Cuando esté completamente derretida, agrega la harina. Recuerda cernirla, es decir, pasarla por un colador para evitar la formación de grumos.

Cocina la mantequilla y la harina durante 3 o 4 minutos.

Luego, poco a poco, agrega la leche. No dejes de remover. Poco a poco verás que va espesando la bechamel.

Retírala del fuego cuando tenga la consistencia que deseas en la bechamel.

Ahora une el pollo sofrito con cebolleta y la bechamel. Vierte esta mezcla en un cuenco grande y poco profundo.

Tapa con papel film y guárdalo en la nevera. El papel film es importante ya que así evitáis que se resquebraje la masa.

Entre tres y cuatro horas después de estar en la nevera, la mezcla tendrá la consistencia necesaria para hacer las croquetas.

Hacer la bechamel

Con la ayuda de dos cucharas o con vuestras manos, toma una porción de masa y dale la forma característica de croquetas.

Conforme vayas formando las croquetas, pásalas por huevo batido, pan rallado y colócalas en una bandeja.

Ahora tienes todo listo y llegó el momento de freír.

En una sartén profunda, agrega abundante aceite y prende el fuego.

Por grupos, como normalmente lo haces, vas friendo las croquetas. Al tener un color dorado apetitoso, sácalas de la sartén y colócalas en un plato con papel absorbente.

Déjalas reposar un poco y sírvelas calientes, aunque también se pueden comer frías!

Se pueden acompañar con la salsa de vuestra preferencia. Por ejemplo, en casa las devoramos con salsa tártara.

Trucos y consejos para croquetas insuperables


Croquetas listas para degustar

Aunque la receta de croquetas de pollo es sencilla, aquí os damos unos trucos para que la calidad siempre sea superior.

Justo en el momento de cocinar la harina y la mantequilla que uses para la salsa bechamel, necesitas completar el proceso durante 3 o 4 minutos. Así evitarás el sabor a harina cruda que muchas veces invade el sabor de la salsa.

Asegúrate que el aceite esté caliente, muy caliente antes de comenzar a freír las croquetas. Así aseguras que no absorban aceite y queden crujientes.

¿Aceite de oliva o de girasol? Este tema da para escribir todo un blog. Sin embargo, recomendamos el aceite de oliva para freír las croquetas. Es más saludable y le da un gusto exquisito.

Ahora vamos con un pequeño truco. Si deseas potenciar el sabor de tus croquetas agrégale jamón o queso, ¡o ambos a la mezcla de bechamel y pollo.

Después de que domines la técnica de hacer croquetas, investiga en la preparación de croquetas de pescado, mariscos, champiñones, patatas, las posibilidades son realmente infinitas.

Esperamos que os haya gustado esta receta y aunque parece un poco compliado, es una muy buena forma de aprovechar el pollo que nos ha sobrado de otros platos.

🍖Receta fácil de Croquetas de Jamón🍖 [Caseras]

Presentar como plato principal o aperitivo unas clásicas croquetas de jamón, es sinónimo de éxito pues este plato clásico y típico siempre nos hace chuparnos los dedos, porque además de ser riquísimas son bastante fáciles de hacer.

Antes de darte la receta de las croquetas de jamón me gustaría que tengas en cuenta algunos datos curiosos sobre las croquetas. Lo primero es que las croquetas a pesar de ser tan típicas en España no son originarias de aquí, son de origen francés, una creación que nació en 1816 cuando Antonie Cámere sorprendió al príncipe de Inglaterra y un Archiduque de Rusia con el plato croquettes à la royale.

Croquetas-de-jamon-francesas

Otro dato curioso es que las croquetas tienen su día especial, pues el 16 de enero se celebrar el día internacional de las croquetas. Aunque, a decir verdad, no se necesita de un día especial para prepararlas, con lo buenas que están, cualquier día se puede celebrar el día internacional de la croqueta…

 

Ingredientes


Para preparar croquetas de jamón para 6 personas (entre 25 y 30 croquetas) necesitaremos:

  • 100 gr de mantequilla.
  • 80 gr de harina.
  • 1 lt de leche.
  • Una cebolla grande.
  • Un diente de ajo.
  • Una pizca de sal.
  • Pizca de nuez moscada.
  • Entre 2 a 3 huevos (depende del tamaño) para el rebozado.
  • 200 gr de jamón serrano (puedes utilizar la misma cantidad de jamón ibérico si lo prefieres).
  • 100 gramos de harina.
  • Pan rallado (puedes utilizar el que más gustes, pero con el pan rallado grueso queda más crujiente).
  • Aceite para freír (de preferencia el de girasol o vegetal, pero el aceite de oliva, también funciona).

 

Como se preparan las Croquetas de Jamón


croquetas

 

Primero se debe preparar la bechamel

  1. Picar previamente en cuadritos la cebolla, el ajo y en cuadros no tan pequeños el jamón.
  2. En una cazuela poner a derretir la mantequilla a fuego medio junto con la cebolla y el ajo y rehogarlo durante unos 4 o 5 min hasta que esté completamente derretida la mantequilla.
  3. Una vez que esté líquida la mantequilla se aparta la cazuela del fuego, se le vierte la harina y se revuelve rápidamente para evitar que la mezcla quede grumosa.
  4. Se vuelve a poner la cazuela en el fuego, pero esta vez a fuego bajo, se añade un poco de leche y se sigue mezclando. Una vez integrado, sigues agregando la leche, removiendo y mezclando para evitar los grumos y que se pegue en el fondo (recuerda tener el fuego bajo).
  5. Añadir la pizca de sal junto con la nuez moscada y el jamón serrano previamente picado.
  6. Seguir removiendo por unos 10 minutos aproximadamente la mezcla para evitar que queden grumos.
  7. Aparta la bechamel del fuego y viértela en un recipiente, luego cubre el recipiente con papel film y deja que la bechamel que se enfríe a temperatura ambiente para luego meterla en la nevera (la bechamel se puede preparar el día anterior o esperar hasta que esté fría )

Croquetas de jamón fáciles de hacer

Lo segundo, y la parte divertida, es comenzar a armar las croquetas con tus manos, tradicionalmente se hacen redondas u ovaladas, pero puedes ponerte creativo y hacerlas como quieras.

  1. Batir los huevos
  2. Colocar en una plato llano el pan rallado y en otro plato llano la harina
  3. Darle forma a la bechamel con una cuchara, enharinarla, luego pasarla por huevos y luego por el pan rallado.
  4. Añadir en una cazuela o sartén abundante aceite y dejar calentar.
  5. Una vez caliente el aceite comienza a freír las croquetas.
  6. Sacarlas una vez que estén doradas, retirarlas de la cazuela y ponerlas a escurrir en un plato con papel de cocina para que absorba la mayor parte del aceite.

Trucos y consejos


El truco de unas buenas croquetas de jamón es hacer una buena bechamel. Aquí es donde desempolvamos los consejos de la abuela, y la mía siempre me recomendaba que para la salsa bechamel es mejor tibiar la leche o dejarla a temperatura ambiente, pero no verterla fría para evitar los grumos y nunca dejar de remover una vez que se agrega la harina, para así obtener la bechamel perfecta.

Créeme que te sentirás como un chef profesional cuando prepares las croquetas de jamón   y como un rey cuando te las estés comiendo.

Como hacer Calamares a la Romana🦑: Receta rápida y sencilla

Por razones de trabajo, hace unas semanas tuve la oportunidad de volver a Barcelona.

Ir a la capital de Cataluña siempre me genera emoción. Es una ciudad hermosa y vibrante. Esta vez había algo más para emocionarme, hacía mucho tiempo que no iba a visitarla en pleno verano.

Me encantó la sensación de caminar por La Rambla sin guantes ni chaqueta.

Después de una tarde de trabajo, los compañeros de la oficina me invitaron a La Boquería, se conoce popularmente como el mercado de San José, un lugar de visita obligada si vas a Barcelona.

El plan era claro y preciso: Noche de tapas por Barcelona.

Hay un sello distintivo de una buena tanda de tapas: Calamares a la Romana o rebozados.

Apenas este plato llega a la mesa, todas las manos saltan a hacerse con el suyo.

Es que, entre copa y copa, la textura crujiente de este plato típico del mediterráneo, nos regala una experiencia culinaria única.

¿Por qué? Primero el rebozado, crujiente por fuera y esponjoso por dentro. La textura característica del calamar y su sabor único. En tercer lugar, la combinación que resulta al ponerle un chorro de limón, sin duda una perfecta explosión de sabores.

Hoy te traemos una receta sencilla, pero con la potencia necesaria para que incluyas este plato en tus imprescindibles de tapas caseras.

Sorprende a tus amigos o familiares con una receta única y exquisita, que le suele gustar a todo el mundo.

Calamar fresco

Ingredientes para hacer Calamares a La Romana (para 4 personas)


  • 500 gr de calamar fresco
  • 100 gr de harina de trigo
  • 100 ml de leche
  • 1 huevo
  • Sal y pimienta al gusto
  • Aceite para freír
  • Laurel en hojas (Opcional)

Como preparar Calamares la Romana ¡Manos a la obra!


Coge los calamares frescos, mételos debajo del chorro de agua corriente para eliminar todo residuo de arena que pueda tener.

Córtalos en aros y colócalos sobre papel absorbente para secar toda el agua.

Calamares en rodajas

Separa la yema y clara del huevo. Agrega la yema a la harina de trigo y comienza a mezclar mientras agregas, poco a poco, la leche: no dejes de remover la mezcla durante este proceso, así evitarás que se formen grumos.

Bate la clara del huevo a punto de nieve. Una vez alcances el punto deseado, agrega la mezcla de harina y mézclalas con movimientos envolventes.

Recuerda agregar sal al gusto.

En una sartén honda, calienta el aceite. Controla la llama para que no se queme.

Solo falta freírlas y disfrutarlas.

Toma, uno a uno, los aros de calamar, colócalo dentro de la mezcla de harina y ponlos en la sartén.

Después de un par de vueltas, obtendrás el color perfecto del rebozado.

Sácalos y colócalos sobre papel absorbente.

Sirve caliente con rodajas de limón. Aunque se pueden hacer también con mayonesa.

Variantes 


¿No puedes comer huevo? ¡Igual puedes disfrutar de esta exquisitez!

El procedimiento es igual, solo cambia la receta de la mezcla del rebozado.

Mezcla 125 ml de agua y 125 ml de leche, polvo para hornear y la harina de trigo. Recuerda incorporar la harina mientras continuas moviendo tu batidora.

Esta mezcla debe tener una consistencia similar a la mezcla para realizar tortitas. Si no encuentras ese punto, agrega poco a poco agua o leche.

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Trucos y consejos


Cuando compres el calamar asegúrate que este fresco. Puedes pedir que te lo preparen para hacerlos a la Romana. Te los entregarán listos para rebozar y freír.

Si eres de los que les gusta hacer cada paso, el grosor de los aros de calamar son a tu gusto, pero recuerda que son tapas. Deben ser fáciles y rápidas de comer.

Si deseas incrementar aún más el sabor de tus calamares, puedes hacer una marinada de limón con una hoja de laurel. Después de cortar los aros, marínalos hasta que llegue el momento de freírlos.

Aunque comúnmente este plato se realiza con aros de calamares, también puedes picar los calamares en finas tiras. Quedarán como churros de calamar. Ésta es una variante que no afecta al sabor de la receta original.

Batir las claras a punto de nieve, como paso previo a agregarlas a la mezcla del rebozado, es la diferencia entre la alta cocina y la cocina regular. Es un paso opcional, pero te asegura un rebozado esponjoso.

Y hasta aquí nuestra receta de hoy. ¿Conoces alguna otra variante? ¿Qué te ha parecido la receta? ¡Déjanoslo en los comentarios!