Los 5 mejores 🧀quesos Italianos para acompañar la pasta

Los quesos italianos son a la pasta lo que las patatas son a las tortillas españolas. ¡Son inseparables!

El plato de pasta humeante, con ese olor que te invita a comerlo todo, se completa cuando tomamos queso rallado y lo esparcimos -con lentitud de ritual- por toda la superficie.

La salsa termina con un efecto “nevado” que solo quiere decir una cosa: Es hora de comer.

Existen distintos tipos de quesos, sabores, intensidades, y ahí sí tenemos mucho que debatir.

Sin embargo, cuando hablamos de nacionalidad del mejor acompañante para la pasta, los quesos italianos se vuelven a llevar los laureles.

Entonces, tomando en cuenta las coincidencias, te presentaremos los mejores quesos italianos para acompañar tus platos de pasta.

Queso parmesano (Parmigiano Reggiano)

Queso parmesano

Cualquier receta de pasta combina con queso parmesano, reconocido en Italia bajo el nombre Parmigiano-Reggiano.

Según lo establecido en el número de registro CE 1107/9 de la norma europea CEE 2081/92, el queso parmesano es un producto con Denominación de Origen Protegida (DOP).

Esto quiere decir que, cualquier método de producción debe seguir lo establecido en dicha norma para que el producto resultante se considere queso parmesano.

Además, deben ser elaborados y madurados en Módena, Parma o Reggio Emilia, zonas de Bolonia y Mantua, Italia.

El queso parmesano se reconoce porque en su concha tiene el nombre, zona de fabricación y se determina el tiempo de maduración, que va de 12 a 36 meses.

Queso Gorgonzola

Queso Gorgonzola

Este es otro de los tipos de quesos italianos que cuentan con DOP, según registro CE 1107/96 y cuyo nombre se lo debe a la localidad de Gorgonzola, ciudad italiana de Milán.

El queso Gorgonzola es un producto fabricado con lecha de vaca, pastoso y untable, que se fabrica en dos presentaciones: picante y dulce.

Para su maduración se emplean 50 días para las presentaciones dulces y 80 días para las picantes. Se obtiene un producto con sabor similar a los quesos Stilton o Roquefor.

En cuanto al uso, podemos destacar que forma parte de uno de los quesos preferidos, no solo para la preparación de pasta italiana, también va bien con pan, pizzas, risotto, entre otros platos.

Mascarpone

Queso Mascarpone

Proveniente de Lombardía, región del norte de Italia, tenemos el tercer tipo de quesos italianos.

El queso Mascarpone es un tipo de queso fresco con consistencia que rememora el queso crema, con un sabor dulce y gran contenido calórico.

La preparación de este queso es similar a la elaboración de yogurt. Se calienta nata con un cultivo de bacterias hasta que cuaje.

Por su formación bacteriana, se debe consumir en poco tiempo ya que tiende a dañarse en muy rápido.

Es utilizado con frecuencia como queso para untar, también en pastas, pero su presentación estrella es en el tiramisú, postre emblemático de la cocina italiana.

Mozzarella

Queso Mozzarella

Este queso italiano es el cuarto de la lista y también tiene DOP, para cumplirla debe estar fabricado en provincias de Caserta y Salerno.

También se admite la producción queso mozzarella de Nápoles, Foggia, Latina y Benevento, todas localidades de Italia.

La receta original, que da como resultado el mozzarella con DOP, está fabricado con leche de búfala. También existen variantes con leche de vaca u oveja.

Se puede encontrar en distintas formas, la tradicional bola redondeadas, bolas pequeñas, rallado, en rodajas, hay un estilo para cada gusto.

En cuanto a su uso en la cocina, se le puede encontrar en pastas italianas, lasaña y tiene un rol especial en la preparación de la pizza.

El Pecorino

Queso Pecorino

Cerramos nuestra lista de quesos italianos más destacados con el pecorino.

Como todos los antecesores, los quesos pecorino fabricados en las localidades italianas de Cerdeña, Toscana, Sicilia y Basilicata; tienen denominación de origen.

Es un queso de textura dura, con distintos tiempos de maduración según su tipo, que se fabrica con leche de oveja, con un sabor distintivo que evoca a las nueces y la mantequilla.

Aunque se utiliza para ser espolvoreado en distintas preparaciones de pastas italianas, el pecorino se suele comer con miel, peras y nueces, siendo la guinda de un gran banquete.

Con las papilas gustativas activadas, nos despedimos y esperamos que esta información te sirva para complementar los exquisitos platos de pasta que salgan de tu cocina.

Si conoces algún tipo de queso o tienes una recomendación adicional, te invitamos a dejarnoslo en los comentarios.

Comparte este artículo con algún entusiasta de los quesos ¡Seguro que le encantará!

[Truco] Como pelar y cortar una patata (en 5 segundos)

Te guste o no la cocina, a todos nos llega la hora de cortar y pelar una patata. Si no lo has hecho ya, más pronto que tarde te tocará hacerlo, es ley de vida! Un alimento como la patata, tan saludable y que se puede hacer de tantas maneras, es un alimento esencial en la cocina. Se puede agregar en casi cualquier plato como acompañante o guarnición. Por lo tanto, es indispensable que sepas como pelar y cotar una patata de forma adecuada.

Sobra decir que pelar y cortar una patata puede parecer fácil, pero como todo en esta vida requiere su técnica y algún que otro truquillo también.

A continuación, te contaremos como hacerlo de una manera fácil y rápida. Además, seguro que cuando acabes de leer este artículo te van a entrar ganas de pelar y cortar patatas.

Una vez hechas las presentaciones, vamos con los pasos a seguir:

 

Paso 1: Lavar las patatas

Lavar-las-patatas

Siempre es recomendable lavar las patatas. Con ponerlas debajo del grifo y frotarlas un poco alrededor bastará. Si ves que tiene alguna parte muy oscura o en mal estado quítala también.

 

Paso 2: Elección del cuchillo

Elegir-el-cuchillo

No todos los cuchillos sirven para esta tarea, lo ideal es elegir un buen cuchillo especial para pelar patatas, por ejemplo, los cuchillos arcos. También puede usar un pelador de patatas u otor utensilio.

Cuanto más simple sea la herramienta que usas más fácil será de limpiar. Este punto parece una tontería, hasta que te toca a ti lavar!

Por eso en este caso recomendaos un cuchillo y no otra opción.

Paso 3: Mejor manera de pelar

Hay muchas formas de pelar una patata, aquí nos vamos a centrar en dos. Para hacer este artículo les hemos puesto nombre (así parece que sea algo más importante). El primer método lo hemos llamado “método zanahoria” y el segundo “método manzana”. Los más experimentados en la cocina ya se imaginarán el motivo.

Si la patata tiene forma alargada será mucho mejor pelarla con el método zanahoria y realizaremos el método manzana cuando la patata tenga forma redonda o no la podamos pelar con el primer método.

  • Método zanahoria

Como-pelar-una-patata

Empieza a pelar la patata por la parte superior y desliza el cuchillo hacia abajo suavemente, pero de manera firme sin hacer demasiada fuerza. Si, en efecto, como si pelaras una zanahoria.

Cuando estés en la parte inferior de la patata repite el proceso una y otra vez dándole la vuelta a la patata. Recuerda mantener siempre la parte que vas a pelar boca arriba para tener un mayor control del corte.

Evidentemente es cuestión de cogerle el truquillo, pero a la que lleve unas cuantas patatas ya verás como aumenta la rapidez y la soltura con la que lo haces.

  • Método manzana

Pelar-una-patata-metodo-manzana

Si, también lo has adivinado esta vez, esta forma de pelar las patatas es igual a pelar una manzana.

Empieza un poco por debajo de la parte superior de la patata. Ves dándola la vuelta con cuidado mientras vas cortando la piel con el cuchillo. Los más expertos afirman que un pelador profesional de patatas no se le rompe la piel al pelarla, y que cuando acaba, obtiene toda la piel en una larga y perfecta tira. Evidentemente esto no es necesario, simplemente queríamos comentártelo, es bastante difícil que te salga las primera veces (puedes probarlo).

Cortar-toda-la-piel

Paso 4: Quitar imperfecciones

Cuando tengas completamente pelada la patata revisa que no haya ninguna parte golpeada o imperfección en la superficie, si la hay, puedes usar la punta del cuchillo o “pelador de patata” para sacarla.

Paso 5: Hora de cortar

Cortar-la-patata

El pequeño truco de este paso es cortar la patata por la mitad verticalmente, de manera que queden dos partes largas.

Una vez tienes las dos partes alargadas, apóyalas de manera que la superficie plana quede debajo y sea más fácil cortar en rodajas o en tiras muy finas (mi favorita). Esto dependerá de cómo las quieras hacer.

Apila las rodajas y corta por en medio otra vez y repite el proceso hasta que tengan el tamaño que deseas.

Piensa que cuanto más grueso sean los trozos más tardará en hacerse también.

Paso 6: Preparación

Como te comentábamos antes, el tamaño de los trozos irá en función del plato que quieras hacer, así que solamente quedará cocinarlas.

Si quieres puedes darles un vistazo también a nuestros artículos sobre como hacer patatas bravas o ver una receta de ensaladilla rusa y aprender cómo se hacen estas deliciosas recetas.

Receta Ensaladilla Rusa🍛: Como hacerla de manera tradicional

Una de las mejores escenas de Ratatouille, sí, la peli de la rata chef que vive y cocina en París, es cuando Anton Ego prueba la variación de ratatouille que prepara Remy, el roedor cocinero.

Ego, crítico gastronómico muy temido, al probar el plato retrocede mentalmente hasta los días cuando su madre le cocinaba su plato favorito.

¿Por qué me gusta y qué tiene que ver con la ensaladilla rusa? Pues es lo mismo que me sucede cuando pruebo esta deliciosa receta.

La ensaladilla rusa tiene como base patatas cocidas, huevos y mayonesa, de ahí en adelante todo depende de tus gustos y osadía en la cocina.

Mi mamá picaba las patatas en cuadrados perfectos, como si hubiese utilizado alguna maquina para hacerlo.

Los huevos duros pasaban por sus manos y salían en finas rodajas.

Finalmente agregaba atún y mayonesa. Ni tanta ni tan poca, solo la justa para que le diera la consistencia perfecta.

Durante años, intenté cocinarla, pero nunca me quedó igual.

Mucho tiempo después, cuando conocí a mi esposa, me tocó probar su ensaladilla rusa. No lo podía creer, era perfecta, tal y como la que me hacía mi madre de niño.

Hoy, con mucha emoción, te traigo la receta de ensaladilla rusa como la hacemos en casa.

Un acompañante perfecto que sirve como base para las más variadas preparaciones.

Cómo hacer ensaladilla rusa

Cómo hacer ensaladilla rusa

Esto es un plato muy económico. Para hacerla necesitas:

  • 5 patatas mediana
  • 2 huevos grandes
  • 2 latas de atún mediana
  • Mayonesa
  • Aceitunas
  • Encurtidos
  • Pimientos
  • Sal

Preparación

Coge una cacerola pequeña, pero profunda, llénala de agua corriente y llévala a la cocina. A fuego máximo hasta que rompa a hervir.

En ese momento, baja la llama a media potencia, agrega una pizca de sal e introduce los huevos duros.

Los huevos estarán cocidos en unos 10 minutos. Sácalos antes de que comiencen a romperse.

Las patatas, aún con su piel, las puedes cocinar en agua hirviendo o a vapor. He probado los dos métodos y me gusta más la textura que cogen cuando son cocidas en agua.

Cocinas huevos en agua

Entre 20 a 25 minutos tomarán las patatas en estar perfectas.

Después de que las patatas estén cocidas, todo estará listo para comenzar a preparar nuestra ensaladilla rusa.

Comienza por los ingredientes crudos, de modo que las patatas y huevos se enfríen.

Coge tantas aceitunas como quieras y pícalas.

Lava los pimientos, pícalos en rodajas y luego en cuadritos pequeños.

Destapa las latas de atún y escurre todo el aceite. Con ayuda de un tenedor, desmenuza toda las piezas de atún.

Pela los huevos, aquí podrás avanzar de dos formas: Cortando el huevo duro en cuadritos pequeños o desmenuzándolos completamente.

He visto que algunos cocineros reservan medio huevo cocido, lo pican en rodajas y lo utilizan para decorar la ensaladilla rusa.

Pela las patatas, y podrás ir en dos direcciones. Puedes aplastarlas un poco con un tenedor o picarlas en pequeños cuadros. Todo dependerá de tu nivel de paciencia.

Si eliges el camino de aplastarlas, debes obtener una consistencia grumosa. No la dejes como para hacer puré. Debe sentirse la patata.

En un bol grande, añade la mitad de la mayonesa y todos los ingredientes. Con ayuda de una cuchara de madera, remueve la preparación.

Ajusta la cantidad de mayonesa, paulatinamente, hasta alcanzar el gusto deseado.

Añade una pizca de sal, pruébala y corrige en caso de ser necesario.

Tapa el recipiente con papel film y guarda la ensaladilla en el frigorífico.

Dependiendo de tu gusto, si la prefieres fría, puedes sacarla inmediatamente antes de servir o 30 minutos antes de comerla.

La ensaladilla rusa se puede servir como guarnición o base para otras preparaciones, como la tapa marinera.

Te aseguro que es una preparación que gusta a todo el mundo y dejará satisfecho a cualquier paladar.

Trucos al preparar ensaladilla rusa

Trucos al preparar ensaladilla rusa

La ensaladilla rusa es muy sencilla de realizar.

Sin embargo, su sencillez no implica que sea un plato de para preparar sin ningún cuidado.

Aquí te dejamos algunos consejos para la preparación sea un éxito.

  • Al momento de cocer los huevos, puedes colocar un chorro de vinagre en el agua. Eso evitará que, en caso de que se rompa alguna de las cáscaras, la clara se desparrame. Cuajará más rápido.
  • ¿Hay algo más difícil que pelar huevos cocidos calientes? Cuando los huevos estén cocidos, mételos en un bol con agua fría y algunos cubitos de hielo. Cortarás la cocción y enfriarás el huevo.
  • La ensaladilla rusa es muy delicada y se daña con mucha facilidad. Cuando vayas a servir, asegúrate de utilizar una cuchara limpia. Evita introducir cubiertos con restos de otra comida.
  • Lo ideal es que la ensaladilla se prepare antes de comer. Si tienes la necesidad de hacerla con mayor tiempo de antelación, lo puedes hacer, pero no agregues la mayonesa. Hazlo cuando vayas a servir.
  • Algunas recetas de ensaladilla contienen zanahorias y guisantes. Le dan un toque dulce que puede resultar interesante, sobre todo como guarnición para carnes rojas.
  • Con la intención de hacer una preparación un poco más ligera, hay personas que combinan mayonesa con yogurt natural. Sin duda, una explosión de sabor que te permitirá disfrutar de un plato un poco más sano sin perder ni un poco de sabor.

Ensaladilla rusa: origen

Ensaladilla rusa: origen

La receta original de la ensaladilla rusa está ligada al chef Lucien Oliver, quien la popularizó en el año 1864 en su restaurante Hermitage, ubicado en Moscú.

La receta de Oliver, mucho más refinada que la versión actual, conquistó rápidamente el gusto de la élite moscovita de la época.

Su ensalada rusa contenía perdiz, urogallo o venado, cangrejo, alcaparras, caviar y pepinos, entre otros ingredientes.

Desafortunadamente, el chef Oliver no dejó constancia de su receta. La conocía y solo él la preparaba. Las reproducciones se aproximan a su sabor por lo que recordó la tradición de la época.

Existen ciento de versiones de este plato, como la ensaladilla rusa con gambas que también cuenta con un gran número de seguidores.

¿Y tu como haces la ensaladilla rusa? Déjalo en los comentarios y explícanos que variaciones o que trucos usas normalmente!

🏰La Historia de Cunit

Cunit, situado en la provincia de Tarragona, está lleno de historia en cada de uno de sus rincones. Pocos conocen los detalles de esta hermosa población de la Costa Dorada, por ello vamos a hacer una viaje a través del tiempo para saber más sobre la historia de Cunit.

Prehistoria en Cunit


Cuebas-de-San-Antoni

Se conocen pocos detalles de la época prehistórica en Cunit. En el año 2015 se realizaron unas excavaciones arqueológicas en las cuevas de Sant Antoni, en las que se encontraron restos de las civilizaciones que vivieron allí en el año 3700 a.C.
Los primeros pobladores de Cunit fueron los cosetanos, un pueblo íbero que vivían en cabañas rudimentarias hechas de materiales pocos duraderos. La cueva de Sant Antoni era utilizada como almacén, motivo por el que se encontraron diferentes objetos como jarras de almacenamiento, elementos de atuendos, collares etc.
Sorpresivamente también se encontraron restos de metal pertenecientes a joyas y complementos de armas. Este yacimiento es algo inusual en la prehistoria catalana, ya que el metal tuvo una introducción tardía.

Poco más se sabe de esta época prehistórica de Cunit, solo que eran pueblos nómadas que se movían a lo largo del año y tenían varios asentamientos dentro de un radio de 30 o 40 km.

Edad media en Cunit


Castillo-de-Cunit

Hasta el año 991 no encontramos ninguna referencia escrita de Cunit. En este primer documento se informaba que Cunit estaba bajo la jurisdicción del castillo de Cubelles, al cual perteneció en gran parte de la edad Media.
Entre los años 1131 y 1162, el conde Ramón Berenguer IV hace la donación del llamado castillo de Cunit al señor Dalmau de Cunit. De este castillo no queda ningún resto que pueda indicar su emplazamiento original.
Por tradición popular ha quedado el nombre de castillo a la casa solariega situada a la derecha de la riera, que conserva en su interior elementos arquitectónicos antiguos.
No obstante, el edificio está situado en un nivel más bajo que el pueblo, característica no nada habitual de los castillos que cumplían tradicionalmente una función defensiva.
El documento más notable que hace referencia a Cunit es la carta de población que otorga el rey Jaime I en 1274, al castillo, al pueblo de Cubelles y la población de Vilanova de Cubelles, que se transforman en villas reales.

La peste negra en Cunit


La-peste

En el siglo XV numerosos sucesos acaban casi por completo con los habitantes de Cunit, quedando casi despoblada. El primer problema conocido durante esta época es la epidemia de la peste negra, la cual arrasó a casi toda la población durante el final de siglo XIV y principios de siglo XV.
Por si no fuera poco, a finales del siglo XV las incursiones de los piratas dejaron a Cunit muy maltrecha, quedando con vida unas pocas familias.

Camino a nuestra época


En el año 1762 la iglesia de San Cristófol fue restaurada y ampliada, ya que el aumento de población fue considerable gracias a las familias de pescadores que llegaban sobre todo desde las Islas Baleares.

En el año 1805 Cunit se separó administrativamente de Cubelles y se consideró por primera vez un municipio independiente. Durante este mismo siglo, aumentó considerablemente la plantación de viñedos y la producción de vinos en el Baix Penedés, situando a Cunit como el mayor productor de la zona.

Siglo XX, el despegue de Cunit como destino turístico


El golpe franquista a la república en 1936 hizo que los pueblos costeros como Cunit tuvieran que protegerse con búnkeres, ya que temían recibir un ataque desde el mar vía Mallorca. Finalmente, fueron los ataques aéreos los que acabaron con la resistencia costera.

Del Búnker apenas quedó una pared en pie, aunque está en fase de reconstrucción como elemento del patrimonio histórico de Cunit. Los años de posguerra fueron difíciles y muchos de sus habitantes acudieron al contrabando de tabaco para poder sobrevivir.

Contrabando-de-tabaco

En los años 60 se inició el Boom inmobiliario de las segundas residencias en Cunit, convirtiéndolo en un lugar de veraneo y turismo. Durante los 80 la población siguió aumentando, pero fue en la década de los 90 cuando la población aumentó un 162 % llegando a los 12000 habitantes.

boom_inmobiliario

Hoy en día Cunit es un pueblo lleno de vida, sobre todo en verano ya que se ha convertido en el lugar ideal donde pasar la vacaciones junto a familiares y amigos. Sus playas, sus restaurantes y su gran clima hacen de Cunit un lugar maravilloso.

Receta (fácil) de Croquetas de 🍗Pollo caseras

Cada día nuestra conciencia nos invita a aprovechar al máximo los alimentos y a no perder nada de nada. No hablamos de usar el aceite de la freidora una y otra vez… Estamos hablando de hacer unas riquísimas croquetas de pollo aprovechando lo que nos ha sobrado de los banquetes de navidad por ejemplo.

Después de una fiesta o una gran cena en casa, es común que os queden sobras. Un poco de esto, otro poco de aquello, se acumula indefinidamente en la nevera.

Muchas veces no sabéis que uso darles. Para ayudaros a decidir, os traemos una receta de esas que llaman «aprovechadoras».

Vamos a preparar unas croquetas de pollo exquisitas.

Las croquetas de pollo, como casi todas las recetas de pollo, gozan de un sinfín de fanáticos.

Grandes y chicos las degustan con pasión, son perfectas para una noche de tapas e incluso para lanzaros un maratón de series o pelis en casa.

Ingredientes


Pollo para hacer croquetas

Los ingredientes que vais a utilizar para esta receta de croquetas los debéis separar en tres grupos: Lo necesario para hacer la bechamel, luego el relleno y por último el rebozado.

Salsa bechamel

  • 40 g harina
  • 1/2 litro de leche
  • 40 g mantequilla o margarina

Relleno de pollo

  • 2 tazas de pollo asado
  • Perejil fresco
  • Cebolleta fresca
  • Pimienta
  • Sal
  • Nuez moscada

Para rebozar y freír

  • Huevo batido
  • Harina de trigo
  • Pan rallado
  • Aceite de oliva o girasol

 

Preparación de croquetas de pollo


Picamos la cebolleta en cuadritos muy pequeños y la sofreímos, con un chorrito de aceite, en una sartén a fuego medio.

¿Cuándo está lista la cebolleta? Cuando veáis que está transparente.

Corta el pollo en trozos, también podéis desmecharlo, y lo agregáis a la sartén con la cebolleta.

Agrega sal y pimienta al gusto. El toque especial, pero, podéis darlo con una pizca de nuez moscada.

Sofríe durante unos 10 minutos. Retirar del fuego y reservar. ¡No lavéis la sartén todavía!

echar leche para la bechamel

En una olla profunda, hierve la leche. Una vez rompa a hervir, retírala del fuego y resérvala. Si se le crea nata, elimínala antes de usarla en el próximo paso.

Usando la misma sartén donde preparaste el pollo, agrega la mantequilla o margarina. Remueve hasta que se derrita.

Cuando esté completamente derretida, agrega la harina. Recuerda cernirla, es decir, pasarla por un colador para evitar la formación de grumos.

Cocina la mantequilla y la harina durante 3 o 4 minutos.

Luego, poco a poco, agrega la leche. No dejes de remover. Poco a poco verás que va espesando la bechamel.

Retírala del fuego cuando tenga la consistencia que deseas en la bechamel.

Ahora une el pollo sofrito con cebolleta y la bechamel. Vierte esta mezcla en un cuenco grande y poco profundo.

Tapa con papel film y guárdalo en la nevera. El papel film es importante ya que así evitáis que se resquebraje la masa.

Entre tres y cuatro horas después de estar en la nevera, la mezcla tendrá la consistencia necesaria para hacer las croquetas.

Hacer la bechamel

Con la ayuda de dos cucharas o con vuestras manos, toma una porción de masa y dale la forma característica de croquetas.

Conforme vayas formando las croquetas, pásalas por huevo batido, pan rallado y colócalas en una bandeja.

Ahora tienes todo listo y llegó el momento de freír.

En una sartén profunda, agrega abundante aceite y prende el fuego.

Por grupos, como normalmente lo haces, vas friendo las croquetas. Al tener un color dorado apetitoso, sácalas de la sartén y colócalas en un plato con papel absorbente.

Déjalas reposar un poco y sírvelas calientes, aunque también se pueden comer frías!

Se pueden acompañar con la salsa de vuestra preferencia. Por ejemplo, en casa las devoramos con salsa tártara.

Trucos y consejos para croquetas insuperables


Croquetas listas para degustar

Aunque la receta de croquetas de pollo es sencilla, aquí os damos unos trucos para que la calidad siempre sea superior.

Justo en el momento de cocinar la harina y la mantequilla que uses para la salsa bechamel, necesitas completar el proceso durante 3 o 4 minutos. Así evitarás el sabor a harina cruda que muchas veces invade el sabor de la salsa.

Asegúrate que el aceite esté caliente, muy caliente antes de comenzar a freír las croquetas. Así aseguras que no absorban aceite y queden crujientes.

¿Aceite de oliva o de girasol? Este tema da para escribir todo un blog. Sin embargo, recomendamos el aceite de oliva para freír las croquetas. Es más saludable y le da un gusto exquisito.

Ahora vamos con un pequeño truco. Si deseas potenciar el sabor de tus croquetas agrégale jamón o queso, ¡o ambos a la mezcla de bechamel y pollo.

Después de que domines la técnica de hacer croquetas, investiga en la preparación de croquetas de pescado, mariscos, champiñones, patatas, las posibilidades son realmente infinitas.

Esperamos que os haya gustado esta receta y aunque parece un poco compliado, es una muy buena forma de aprovechar el pollo que nos ha sobrado de otros platos.